domingo, 20 de diciembre de 2015

Lazos, esos que no se rompen a pesar del tiempo y la distancia..

Hoy tuve una dosis de familia. Una inyección de amor.

Desde que falleció mi abuela, dejamos de festejar Navidad todos juntos. Es que la ultima vez sumamos 56! Y siempre estas fechas son complicadas... entonces decidimos hacer reunión de "primos" en alguna fecha que no sea Navidad o Año Nuevo. Lo hicimos varias veces pero por diferentes razones hacía 2 años que no lográbamos juntarnos.
En Noviembre del año pasado, cuando despedimos a mi tía abuela de 99 años,nos prometimos hacer la reunión en marzo o abril. En marzo nos encontramos los primos pero no como hubiésemos querido: falleció una de mis primas mas chicas en un accidente de avión, y de un día para el otro dejamos de ser 13 primos para ser 12. Más allá de la tristeza, nos dió más razones para revivir la idea de reunirnos todos. Y esto es lo que pasó hoy...

Mis padres y una tía, Once primos (una no pudo venir), maridos, esposas, novias, hijos, hijas...esta vez eramos 44.

De a poco fueron llegando “con una bebida y algo para comer”como era la consigna, todo sobre la mesa para compartir. Nos saludamos como siempre, abrazos, besos, sabiendo todos que iba a faltar la risa fresca de Johanna, sabiendo todos que Matías (su marido) y Sofi y Manu (sus hijos) también estaban ahí, sabiendo todos que era la primera vez que nos encontrábamos desde el entierro...

Pero lo que vale son los lazos, esos que no se rompen a pesar del tiempo y la distancia...

Cada uno con su historia personal, cada uno con sus aciertos y desaciertos, cada uno con su vida organizada o no. Y sin embargo algo teníamos todos en común, algo intangible, algo que va más allá de si estamos o no de acuerdo en política, religión, educación de los hijos… Nos sentíamos "en casa"
Como cuando eramos chicos y los domingos íbamos a almorzar a lo de mis abuelos y dábamos vuelta los sillones para hacer una casita, o tapábamos la rejilla de patio y lo tratábamos de llenar de agua para hacer una pileta, o abríamos el ropero y nos disfrazábamos para después hacer un show para los grandes.
Y miré a los chicos de hoy, los bisnietos que iban desde los 2 hasta los 21 años. (Los mayores no pudieron venir). Disfrutando la pileta, jugando al football, charlando, conociéndose, creando lazos, sabiendo que quizás no se vean hasta dentro de un año, sabiendo que quizás no sean amigos, pero sabiendo que son parte de una familia. No siempre las familias son así. Ni así de numerosas, ni así de espontáneas, ni así como la mia…



10 comentarios:

  1. Esas reuniones son estupendas, los mas pequeños tienen que conocer a toda la familia, parece que lo habéis pasado genial jugando y riendo todos juntos, nosotros nos juntamos todos los primos y descendientes un fin de semana al año y nos quedan recuerdos para disfrútalos hasta la próxima. En las fotos se aprecia la diversión. Un abrazo

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    1. Me encanta tener una familia grande, aunque nos veamos poco uno sabe que están. Beso

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  2. Que lindos esos encuentros!!! que bueno que tengas una familia numerosa y puedas disfrutar junto a ellos!
    Buenas fiestas y un gran año para vos.
    beso

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  3. Lo mejor de la vida es estar felices con la familia.... que bello Di, que tengas unas hermosas fiestas Navidad y año Nuevo :*

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  4. Qué bueno, Di, me alegro y espero que lo hayas pasado fenomenal, tal como se ve en las fotos.
    Te dejo un abrazo grande y mis mejores deseos para la Navidad y el próximo año, que todos tus anhelos se cumplan.

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  5. :(

    No me invistaste....

    Total hubiéramos sido 45....

    Desde luego...

    Jajjaja

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