Escucho el eco de su voz diciendo que no sabe cómo se enfrenta esta situación, que es difícil imaginar cómo se puede arreglar, que yo voy a vivir en mi casa de barrio y él en el centro, que no sabe cómo enfrentar a mi familia, que como me quiere no sabe como decirme que todo se acabó…
¿Dónde quedaron los sueños? ¿Las promesas de amor eterno un 20 de octubre frente al Sagrado Corazón? ¿El compañerismo?
¿Qué fue de la vida compartida? ¿De los “Buenos Días”? ¿De las “Buenos Noches”?
¿En qué cajón se guardaron las caricias? ¿En qué baúl se archivaron los besos? ¿En qué rincón se escondieron las risas?
La verdad se perdió en un laberinto.
Y hoy sólo tengo preguntas sin respuestas …
en el eco de su voz

Que tristes momentos, pero desgraciadamente cuando se acaba se acaba
ResponderEliminarUn besote
Hubo algo que rompió. Y cuando algo se rompe no sirve la voluntad de intentar unirlo. Esa rotura marca un fin y un adiós.
ResponderEliminarSucede así, al menos en lo que he visto a mi alrededor. Nunca hay respuesta a las preguntas importantes. Es mejor asumir que buscarle explicación. Sobre todo porque no hay explicación, llegado un punto solo hay pasado.
Un beso grande y mucha fuerza para dejarlo todo atrás.
como me identifico en tus palabras, en cada pregunta...pero el tiempo pasa y empiezan a surgir otras preguntas, otros momentos y ahora aquéllas preguntas, forman parte del pasado...
ResponderEliminarGracias por dejar tu huella en mis Sensaciones...me quedo por aquí, a disfrutar de tus momentos!!
Un beso!!