martes, 23 de febrero de 2016

Ay!

No soy católica practicante. Esas cosas que tiene el destino hicieron que entre el sábado y hoy fuese a la iglesia dos veces.

La primera un casamiento. La segunda un funeral. Alegría y tristeza. 

El casamiento fue una ceremonia bastante informal, relajada. Antes de empezar, con los novios mirando al público y el cura delante de ellos, el cura dijo que le gustaban los casamientos, que le gustaba oír las promesas, los "sí", los "para siempre" y nos propuso que cada uno de nosotros pensásemos en nuestros "sí", en nuestros "para siempre" y cuanto habíamos cumplido... AUCH! Golpe bajo! 


La misa de hoy fue la despedida de un marido y padre de tres adolescentes. 50 años. Enfermedad auto inmune que lo aniquiló en menos de un año. La iglesia llena de parientes, amigos, amigos de los hijos, padres de amigos de los hijos, compañeros de trabajo,etc,etc,etc. Antes de partir, estando internado y habiendo recibido muchas visitas dijo "No sabía que tanta gente me quería." Alguien querido, que le sonreía a la vida, que creía en Dios...se fue. (o no... Antes de empezar la misa entro una paloma y voló dos o tres veces de la puerta al altar y del altar a la puerta. Después desapareció. Al terminar la misa la paloma volvió e hizo lo mismo... ¿casualidad?)


Y leyeron esto:


Todo tiene su momento oportuno; 
hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:
Un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; 
un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar;
un tiempo para matar, y un tiempo para sanar;
un tiempo para destruir, y un tiempo para construir;
un tiempo para llorar, y un tiempo para reír; 
un tiempo para estar de luto, y un tiempo para saltar de gusto;
un tiempo para esparcir piedras, y un tiempo para recogerlas; 
un tiempo para abrazarse, y un tiempo para despedirse;
un tiempo para intentar, y un tiempo para desistir; 
un tiempo para guardar, y un tiempo para desechar;
un tiempo para rasgar, y un tiempo para coser; 
un tiempo para callar, y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar, y un tiempo para odiar; 
un tiempo para la guerra, y un tiempo para la paz...
Eclesiastes 3

Y acá estoy ... entre mi tiempo perdido y mis "sí" y "para siempre" no cumplidos ...



5 comentarios:

  1. Es normal que no se puedan cumplir los "para siempre", si todo cambia.

    No te condenes y disfruta cada estado con una sonrisa, cada fallo como una oportunidad de renacer y gritar otro "sí, tal vez ahora...".

    Dulces sueños,

    Noa

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  2. No todo sale como planeamos, lo importante es no dejar de planear , y no debemos condenarnos por nuestros fallos si no nos premiamos por nuestros aciertos. Un abrazo

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  3. Un post que me llegó…
    Muy emotivo, mucho para reflexionar..
    Las palabras de la biblia siempre tan sabias.
    Saludos,

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