Cuando una historia termina, el dolor, normalmente, es proporcional a la belleza del amor vivido. Y entonces, llegan puntuales, a traición, los recuerdos.
No hay nunca un porqué para un recuerdo; llega de repente así, sin pedir permiso. Y nunca sabes cuándo se marchará.
Federico Moccia
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Para uno de los dos suele ser así.
ResponderEliminarPara el otro suele ser lo contrario.
Besos.