martes, 27 de septiembre de 2011

Cometas

Una vez escuché (o mejor dicho leí) a alguien decir “Amor… un cometa que nunca se niega a volver si no lo entorpece alguna culpa”




Si tenemos en cuenta que los cometas (del latin comēta y el griego κομήτης, de κόμη, "cabellera") son cuerpos celestes constituidos por hielo y rocas que orbitan el Sol siguiendo diferentes trayectorias elípticas de gran excentricidad, lo que produce su acercamiento al Sol y que conforme los cometas van  acercándose al Sol y cumpliendo órbitas, van sublimando su material, y van perdiéndolo por consecuencia, disminuyendo de magnitud. Tras un cierto número de órbitas, el cometa se habrá "apagado", y en el final de su combustible, se convertirá en un asteroide normal y corriente, ya que no podrá volver a recuperar masa.

Entonces no existe el amor eterno, Por mas que el cometa o el amor vuelva llega un punto en el que se apaga, se desgasta.

Pero también existe el Sol, aquel que no se mueve, que está siempre en el mismo lugar, que no orbita y que no se apaga.

Y también está “la culpa”… De esta que cada uno se haga cargo…

1 comentario:

  1. Hola Di, creo que el amor verdadero, es algo mucho más fuerte y solido que un cometa que llega a desvanecerse y hasta el propio sol que nunca se apaga... el verdadero amor rompe esquemas, atraviesa fronteras, siempre y cuando sea igual de fuerte y valioso para ambos.

    Abrazos amiga!

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