No lastimes con promesas
que ya fueron prometidas,
que ya fueron incumplidas.
No prometas que no vas a lastimar,
que el dolor se va a aliviar,
que encontrarás las miradas perdidas,
que devolverás las sonrisas robadas.
porque es difícil creer
que el pasado fue tan amado,
cuando el presente es dolor,
y el futuro es tan incierto.

Las promesas se las lleva el viento igual que las palabras.
ResponderEliminarAbrazos amiga, bonito poema!
Diana
Gracias Diana!
ResponderEliminarY las mentiras tienen patas cortas...
Un abrazo!